Cine femenino en Centro Arte Alameda

Después de sus exitosas exhibiciones en el Festival Internacional de Cine de Viña Del Mar y el Festival Internacional de Cine de Santiago (SANFIC) en 2007, Cocalero regresa una vez más a la gran pantalla en el Cine Arte Alameda de Santiago. Santiago Chile Cocalero Filmado durante los 60 días previos a las elecciones presidenciales de 2005 en Bolivia, el crudamente real documental sigue la campaña del indígena Evo Morales, un candidato poco probable del Movimiento por el Socialismo (MAS), ya que encuentra su fuerza política al luchar contra los Estados Unidos. ‘ Guerra contra las drogas. Como la película es testigo del movimiento emergente que promovió la legalización de la hoja de coca, que contiene el ingrediente básico de la cocaína, Cocalero expone la relación de Morales con los 3.6 millones de cocaleros indígenas que dependen de la industria boliviana de cultivo de coca. Santiago Chile Cocalero Sin una narrativa establecida, el director brasileño Alejandro Londes mantiene un documental de 94 minutos bellamente imparcial que rastrea todos los movimientos de Morales con una cámara de mano. Ya sea que lo exhiban haciendo discursos en su moderno chándal azul y sus blancas Nikes, nadando en ropa interior en un río de la exuberante selva de El Chapare, o simplemente hablando de sus próximos movimientos mientras se cortan el pelo, estos tiros honestos permiten al público trascender La figura política de Morales y lo ven como una persona. La protagonista Leonilda Zurita, jefa del sindicato de cocaleras y confidente de Morales, guía al público hacia el mundo de los cocaleros con entrevistas a testigos y primeros planos de los agricultores que trabajan. Entendemos las raíces económicas de Bolivia en la producción de coca y somos testigos del impacto de la política de drogas de los Estados Unidos en la economía de Bolivia. Santiago Chile Cocalero Cocalero está repleto de panoramas de paisajes sorprendentemente diversos de Bolivia, donde las carreteras desgarradas en medio de la jungla verde densa y densa resaltan la belleza salvaje del país. Diverso (incluso fracturado) como la gente, este escenario se convierte en un símbolo importante en la película para reflejar la realidad de Bolivia. Los sutiles mensajes iconográficos, como las banderas indígenas del arcoiris (wipalas), las banderas cubanas y las imágenes desvaídas del Che Guevara, también revelan las complejidades del estado político de América Latina en ese momento. En la banda sonora se escuchan canciones esporádicas de propaganda del MAS en medio de una partitura poderosa que mezcla diferentes instrumentos y ritmos inspirados en los personajes y las contradicciones de Cocalero. En consecuencia, un tono universal y extremadamente positivo emerge de los sonidos de México, el flamenco, el silbato irlandés, el bombo argentino y los toques de minimalismo. Cocalero aparece en español y las lenguas indígenas Aymaran y Quechan, con subtítulos en español.