¿Ataques sonoros en Cuba?

Las afirmaciones de que los diplomáticos estadounidenses sufrieron misteriosas lesiones cerebrales después de haber sido atacados con un arma secreta en Cuba han sido cuestionadas por neurólogos y otros especialistas del cerebro. Un informe médico encargado por el gobierno de Estados Unidos, publicado en marzo, encontró que el personal de la embajada de Estados Unidos en La Habana sufrió daños cerebrales similares a conmociones cerebrales después de escuchar ruidos extraños en casas y hoteles, pero médicos de Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania han impugnado las conclusiones.

En cuatro cartas separadas al Journal of the American Medical Association, que publicó el estudio médico original, grupos de médicos especializados en neurología, neuropsiquiatría y neuropsicología describieron lo que creían que eran defectos importantes del estudio. Entre las críticas, publicadas el martes, se encuentra que el equipo de la Universidad de Pensilvania que evaluó a los diplomáticos malinterpretó los resultados de las pruebas, pasó por alto los trastornos comunes que podrían haber hecho que los trabajadores se sintieran enfermos, o descartó las explicaciones psicológicas de sus síntomas. Los médicos de la Universidad de Pensilvania defendieron su informe en una respuesta formal en la revista, pero los especialistas se mantuvieron firmes en sus críticas.

Tensas relaciones con EE.UU.

Estados Unidos retiró más de la mitad de sus diplomáticos de La Habana el año pasado y expulsó a 15 cubanos después de que 24 miembros del personal de la embajada y su familia reportaron una extraña lista de síntomas, que van desde dolores de cabeza, mareos y dificultades para dormir, hasta problemas de concentración, equilibrio, visión y audición. Muchos dijeron que sus síntomas se desarrollaron después de escuchar ruidos extraños, descritos como chirridos parecidos a los de una cigarra, chirrido o el golpeteo causado por una ventana abierta en el auto.

Los relatos llevaron a Washington a afirmar que los diplomáticos habían sido víctimas de un ataque acústico, aunque una investigación del FBI no encontró pruebas de que se tratara de armas sónicas. Los físicos han expresado sus dudas de que tales armas fueran incluso factibles.

Una investigación muy seria

A petición del gobierno de Estados Unidos, los médicos de la Universidad de Pensilvania controlaron a 21 diplomáticos e investigaron a seis con otras 37 pruebas. Dirigido por Doug Smith, director del centro de lesiones cerebrales de la universidad, el equipo concluyó que los pacientes tenían lesiones similares a conmociones cerebrales causadas por el daño a “redes cerebrales generalizadas”. El Departamento de Estado está ahora en sus páginas de consejos de viaje e insta a la gente a que reconsidere su visita a Cuba.

Los médicos que se pusieron en contacto con la revista no estuvieron de acuerdo con el diagnóstico. Robert Shura, un neuropsicólogo clínico certificado por la junta del centro médico de asuntos de veteranos de Salisbury en Carolina del Norte, y dos colegas, dijeron que el equipo de Smith había malinterpretado las pruebas cognitivas realizadas a los diplomáticos.